Resultados

Siendo testigos de lo agotadas que llegan tras una larga huida y lo asustadas que están por la incertidumbre de cuándo podrán volver a casa, centrarnos en la salud de las madres y sus bebés es clave para garantizar su nutrición y supervivencia. Con el proyecto MOM, ponemos en marcha un enfoque innovador en el que la madre es el centro de la respuesta, y medimos el impacto con tecnología utilizada por primera vez en contexto de refugiados.

En 1 año, hemos conseguido:

Tras un año de implementación, ya podemos ver cómo las tasas de desnutrición de los niños han bajado, pero aún queda mucho por hacer para mejorar su situación.
Bajar la desnutrición en los campos de Dollo Ado.
44%
Subir el número de niños lactantes de 0 a 2 años en esos mismos campos.
78%
31 nuevos espacios amigos del bebé donde las madres dan el pecho y cuidan de sus bebés.
100%

¿Cómo lo hemos conseguido?

  • Atendiendo a las mujeres embarazadas, madres, bebés y niños menores de 2 años con el enfoque de los “primeros 1.000 días”, cuando la vulnerabilidad es mucho mayor en contextos de emergencia.
  • Tratamos la desnutrición de los niños, con alimento terapéutico, pero sobre todo, nos centramos en la prevención antes de que sea demasiado tarde. Les damos cereales y otros suplementos nutricionales.
  • Formamos a las madres para que conozcan los beneficios de la lactancia exclusiva y sean autosuficientes, pudiendo mejorar la salud de sus hijos. Según la UNESCO, el 30% de las muertes infantiles podrían evitarse si las madres tuvieran acceso a educación.

¿Nos ayudas a seguir?

2,7%
de la población refugiada de Dollo Ado sufre desnutrición.
35 €
das un tratamiento contra la desnutrición severa a 3 niños durante 1 mes.

4 de 10

menores de 5 años sufre anemia, estando por encima de niveles críticos.